domingo, 5 de agosto de 2012

50 AÑOS SIN MARILYN



"No me interesa el dinero, sólo quiero ser maravillosa"

Llevo unos días bastante atareada a pesar de que es verano y se supone que son fechas de tranquilidad y vacaciones...Pero en un día como hoy no podía faltar una entrada especial en este humilde blog, pues hace ya 50 años que la estrella más deslumbrante de Hollywood nos dejó para brillar para siempre en el firmamento del séptimo arte.

Sobre ella se ha escrito todo, se ha exprimido tanto su vida privada y su figura pública, que ya poco o nada queda por añadir. Así que no se me ocurría mejor homenaje que señalar aquello que los que la conocieron en vida, dijeron de ella. Porque a pesar de todo, todos coincidieron en que en ella había algo especial, tan especial que jamás podrá ser reemplazado.



BILLY WILDER (Quien la dirigió en La tentación vive arriba y Con faldas y a lo loco)

"Marilyn Monroe era de carne, y se fotografiaba de carne. Tenías la impresión de que bastaba con alargar la mano para poder tocarla".

"El problema de Marilyn es que se enamoraba con mucha rapidez. No era la clase de mujer que se supone que debe ser un símbolo sexual, y eso la mató... Marilyn era una mezcla de pena, amor, soledad y confusión".

"Existen más libros sobre Marilyn Monroe que sobre la II Guerra Mundial. Hay una cierta semejanza entre las dos: era el infierno, pero valía la pena".






LAURENCE OLIVIER (Director y protagonista junto a ella de El príncipe y la corista)

"La verdad es que fui demasiado quisquilloso con ella. Ahora con el paso del tiempo reconozco que me equivoqué . Tenía una personalidad muy fuerte y poseía una aire de sabiduría inconsciente, que sólo tienen las grandes. Era maravillosa, la mejor de todas sin ninguna duda."



JANE RUSSELL (Amiga y compañera suya en Los caballeros las prefieren rubias)

"Marilyn era muy tímida, muy dulce, y mucho más inteligente de lo que la gente piensa”.













JOSHUA LOGAN (Quien la dirigió en Bus Stop)

"Era una de las actrices más geniales que he conocido.Va más allá del arte. Es la actriz de cine más completa desde Greta Garbo. Tiene ese mismo misterio insondable. Es puro cine"







TRUMAN CAPOTE (Amigo, escribió Desayuno con diamantes pensando en ella como protagonista)

"A veces podía ser etérea y en otras la camarera de un café cualquiera"



ARTHUR MILLER (Su tercer marido)

"En aquella estancia llena de actrices y esposas de próceres, todas deseosas de vestir y comportarse con la ostentosa discreción de una señora, Marilyn Monroe parecía ridículamente provocativa, un pájaro extraño en medio del gallinero, aunque sólo fuera porque el vestido se le ceñía de un modo descarado, afirmando más que sugiriendo que tenía un cuerpo debajo y que era el más apetitoso de la estancia. Y parecía más joven e infantil que cuando la había visto por vez primera. El resentimiento femenino que la rodeaba en casa de Feldman era casi tan sólido como un gas lacrimógeno. Una excepción fue la actriz Evelyn Keyes, ex mujer de Huston, que se la llevó al exterior y se sentó con ella en un banco y que, más tarde, mientras miraba cómo bailaba con no sé quién, me dijo en voz baja: «La despellejarían viva». En vano buscaba el ojo el menor defecto en la arquitectura de sus formas mientras bailaba con su pareja, ya que su perfección parecía inducir a buscar la lacra inevitable que la asemejara a los demás mortales. Era pues una perfección que suscitaba el deseo de protegerla, aunque al mismo tiempo imaginaba yo la dureza de que habría tenido que rodearse para haber sobrevivido allí tanto tiempo y con aquel éxito relativo. Aunque, según parecía, estaba sola en el mundo".


"...Hay personas tan vivas que no parecen extinguirse cuando se mueren y durante muchas semanas tuve que hacerme a la idea y esforzarme por afrontar el hecho de que Marilyn había fallecido. Me di cuenta de que incluso entonces esperaba haberla visto una vez más, cuando fuese, en cualquier parte, para hablar con sensatez de todo lo que habíamos pasado, y es probable que en tal caso me hubiese vuelto a enamorar de ella."





Recordando a Marilyn:




martes, 10 de julio de 2012

ENTRE COPAS



Título Original:  Sideways.
País:USA.
Director: Alexander Payne.
Intérpretes: Paul Giamatti, Thomas Haden Church, Virginia Madsen, Sandra Oh.
Género: Comedia dramática.

Película indi americana del año 2004 que tuvo numerosas candidaturas a los Oscar, de las que ganó el de Mejor Guión adaptado y que consiguió 2 Globos de oro. Basada en la novela de Rex Pickett.


Narra la historia de dos amigos de toda la vida, Jack y Miles (Paul Giamatti y Thomas Haden Church) que deciden enfrascarse en un viaje de una semana para disfrutar de buenos vinos por los viñedos de California y celebrar los últimos días de soltería del primero. Mientras que Miles arrastra una depresión desde que se separó de su mujer dos años atrás, Jack buscará echar su última cana al aire antes de pasar por el altar. En su viaje conocerán a dos mujeres, Stefanni y Maya (Sandra Oh y Virginia Madsen) quienes harán que se replanteen su futuro. 



Entre copas es una de las películas del cine independiente americano más famosas y aclamadas de la última década que trata de manera fresca y sofisticada la clásica crisis de los cuarenta. Dos amigos con personalidades totalmente distintas, se enfrentan a sus respectivas crisis cuarentonas cada uno a su manera. Miles desde el pesimismo y aferrado a una relación que hace años que acabó y Jack desde la locura y el desenfreno. Estamos ante una  historia entrañable y desarrollada de manera elegante, aunque la película quizás peque de un metraje demasiado extenso. En ella se muestra el desencanto al que de vez en cuando se sumergen las personas adultas siendo en este caso salvadas por la vuelta del amor a sus vidas, señalando que el mismo siempre es una puerta que puede abrirse en cualquier momento o un refugio al que acudir cuando en el fondo se está más solo de lo que uno se cree. 




Un film con buenas interpretaciones, sobre todo a destacar la pareja formada por una "rescatada" Virginia Madsen (musa del cine independiente de los 80) y Paul Giamatti, repleta  de buenos diálogo, y sin caer en la pretenciosidad que a veces acompaña al cine independiente. No muy original ni en su forma ni en su contenido  pero que hace pasar un rato entretenido y disfrutar de las vistas de los preciosos viñedos californianos. Una de las comedias dramáticas más destacables en el cine americano actual con uno de los mejores finales en este tipo de películas.


"Entiendes de música, entiendes de literatura, entiendes de vinos, pero no entiendes mi problema."

martes, 3 de julio de 2012

SILENCIO, SE RUEDA... (2)



Rodaje de El crepúsculo de los Dioses de Billy Wilder.






Rodaje de Marnie, la ladrona de Alfred Hitchcock.





Shirley McLaine en el rodaje de Irma, la dulce de Billy Wilder.




Rodaje de París, Texas de Wim Wenders.




Rodaje de Río Bravo de Howard Hawks.





Jodie Foster y su hermana (quién la doblaba en algunas escenas) en el rodaje de Taxi Driver  de Martin Scorsese.




Rodaje de Un tranvía llamado deseo de Elia Kazan.




Rodaje de El Proceso de Orson Welles.




Rodaje de Lolita Stanley kubrick.




Bogard desayunaba con su mujer, Bacall en el rodaje de La Reina de África de John Huston.




miércoles, 27 de junio de 2012

Personajes Favoritos 7: Holly Golightly (El Glamour)

(Audrey Hepburn en Desayuno con Diamantes de Blake Edwards- 1961)



Pocos personajes de la gran pantalla son tan míticos y tan carismáticos como la todavía, más de 50 años después, reina del glamour, Holly Golightly. ¿Quién no recuerda las míticas primeras escenas de "Desayuno con Diamantes", con una adorable Audrey Hepburn bebiendo café y comiendo croasanes mientras con sus gafas de sol y su impecable vestido de fiesta, miraba absorta los escaparates llenos de diamantes del Tiffany´s de la Quinta Avenida de Nueva York? O ¿quién no la recuerda cantando Moon River apoyada en la ventana con su guitarra en mano? Cualquier chica que haya visto "Desayuno con Diamantes" ha fantaseado con ser como Audrey Hepburn en esta cinta, y poder vestir esos increíbles trajes de Givenchy que tan bien lucía la menuda actriz.

Holly Golightly, cuyo nombre real era Lullaby, era una delgaducha y pizpireta joven proveniente del campo que vivía sola en su apartamento neoyorkino, con la única compañía de un gato sin nombre, que hacía la vida imposible a su vecino oriental con sus cotidianas fiestas nocturnas y cuyo pasatiempo favorito era coleccionar amantes,  exquisitos vestidos y desayunar cada mañana frente el escaparate de Tiffany´s.


Pero, bajo esa apariencia frívola y algo snob de la protagonista y de la película en general, se escondía una historia mucho más cruda sobre personajes solitarios y faltos de afecto. La encantadora Holly, tan glamourosa ella, no era más que una chiquilla asustada que se prostituía a maduros ricachones para que la ofrecieran poder llevar una vida de ruido y diversión y así evitar dejarla mucho tiempo a solas consigo misma.



Basada en la novela homónima de Truman Capote, la película no convenció demasiado a éste, ya que consideró que habían transformado su tragicomedia sobre una prostituta en una simplona postal de Nueva York. Así mismo, tampoco estuvo muy convencido con la elección de Audrey Hepburn para encarnar a su protagonista femenina, ya que él pretendía a toda costa que fuera su amiga Marilyn Monroe quién se alzara al final con el papel, pero ésta lo rechazó porque quería alejarse de los papeles de frívola que tanta fama le habían dado y que tanto la habían encasillado en Hollywood. Hay incluso fotos suyas con un look muy similar al de Audrey en el film, quizás Marilyn llegara a hacer algunas puebas fotográficas para el papel, antes de rechazarlo definitivamente.




¿Hubiera llegado a tener tanto éxito esta película si la actriz principal hubiera sido ella en vez de Audrey Hepburn? ¿Era un papel ideal para ser protagonizado por Marilyn? La verdad es que yo sí me la llego a imaginar encarnada en Holly Golightly, ya que a pesar de que físicamente era muy distinta a Audrey, es innegable que al igual que ésta desprendía ese aire tan ingenuo y desvalido que invitaba a protegerlas y que hizo que ambas llegaran a ser las actrices más carismáticas del cine.

Al final, y en contra de la opinión de Capote, fue Hepburn quién consiguió el papel, el cual la consagró definitivamente como una de las mejores actrices de la historia llegando a ser su papel más representativo y uno de los personajes femeninos más importantes y emblemáticos del cine americano.

 Un icono irrepetible.



"Los días rojos son terribles y en esos momentos lo único que me viene bien es ir a Tiffany's, porque nada malo me puede ocurrir allí. "

"No se puede leer una cosa así sin llevar los labios pintados."


sábado, 16 de junio de 2012

Original versus Remake: Abre los ojos / Vanilla Sky.


Nunca he tenido nada en contra de los remakes, es más, creo que en algunos casos, éstos me han gustado más que la propia película original, bien porque se ha dado un giro argumental inesperado diferente al de su predecesora o bien por el estilo a la hora de rodar unido a un mejor reparto. Lo que nunca he entendido, es por ejemplo, calcar una película plano a plano utilizando los mismos diálogos de la original, cambiando únicamente a los actores o el escenario. ¿Qué propósito tiene hacer algo así? Pues básicamente, supongo que el de hacer más dinero, pero sólo eso. Sea como fuere, lo cierto es que hay remakes que me gustan mucho, por ejemplo, el caso de "Calma Total" (remake de la ópera prima de Roman Polanski "El cuchillo en el agua"). Película, a la que no considero una mera copia calcada del original, si no, una obra  nueva y fresca que ha tomado como referente otra ya realizada. Sin embargo, esto no me ocurre con las dos películas que hoy traigo a colación: Abre los Ojos de Alejandro Amenábar y su remake americano Vanilla Sky de Cameron Crowe.

La primera vez que vi Abre los Ojos fue en el año de su estreno en los cines, allá por 1997 y desde el primer momento, la consideré como una de las mejores películas del cine español actual. Me pareció una historia originalísima, una mezcla de drama, romance y ciencia ficción que dejaba patente el talento de un joven Alejandro Amenábar, que con sólo 26 años, volvía a deslumbrar a crítica y público tras su debut con Tesis dos años antes. La historia de César (Eduardo Noriega) un joven de 25 años, niño rico, guapo y pijo, que tras sufrir un accidente provocado por su despechada amante, quedaba desfigurado y veía como todo su entorno y él mismo, empezaban a darle de lado, viviendo una auténtica pesadilla hasta que un inesperado día todo volvía misteriosamente a encarrilarse de nuevo, nos sedujo a la mayoría del público. Por eso, siempre he estado reticente a ver su remake americano, realizado sólo 4 años más tarde y producida  y protagonizada por el histriónico Tom Cruise. Siempre he intuído, no solo por las malas críticas que ha cosechado el film si no porque creo que la original es insuperable, que Vanilla Sky no me iba a gustar ni un pelo y así ha sido.

Últimamente, no estoy teniendo mucho ojo en elegir los films que veo, éste es otro caso más, aunque como me he obligado a ver cada semana al menos una peli en inglés, y viendo la poca oferta que por H o por B tengo últimamente en donde vivo, pues me tragué esta visión yanqui, azucarada y empalagosa de la fascinante "Abre los ojos". Con lo que me he quedado más anonadada, es que leyendo por internet críticas de ambos films, haya mucha gente que siga prefiriendo la versión de Cameron antes que la de Amenábar. ¿Prejuicios ante el cine español una vez más? ¿Consumición palomitera antes que de cine de verdad? Yo, me temo que sí. Y resumo las características principales de ambas películas, para que veais por qué me decanto en este caso, por la original.

Mientras que en Abre los Ojos, la trama, la atmósfera, las interpretaciones y la música (compuesta también por Amenábar) iban de la mano en todo momento, creando un conjunto armónico donde la historia se desarrollaba en tono de intriga con dosis de romance y drama hasta ese conocido final de ciencia ficción fantástico y a la vez desconcertante, en Vanilla Sky, utilizando los mismos diálogos (absolutamente calcados), se prescinde de todo lo mencionado en Abre los Ojos, lo que a mi juicio, da lugar a la buena película que es. Es decir, en Vanilla Sky, la tragedia romántica de Abre los ojos se endulza hasta el empalago quitando toda credibilidad como si en el universo personal de Tom Cruise no pudiera existir la tristeza del desamor. La intriga en Vanilla Sky brilla por su ausencia ya que el tono de la película a veces parece más comedia que otra cosa. Las escenas más intrigantes de Abre los Ojos, en el remake llegan a producir la carcajada, como aquellas en donde los personajes femeninos se intercalan y desconciertan al protagonista que cree que se está volviendo loco o que intentan conspirar contra él.

El subyugante y oscuro personaje de Najwa Nimri (Nuria) es encarnado en Vanilla Sky por una Cameron Díaz que no para de reírse y patalear en todo momento, sin la más mínima credibilidad o desgarro hacia su personaje, parece que está ahí sólo para lucir piernas. E incluso el personaje de Penélope Cruz (Sofía) siendo el mismo en ambas cintas y repitiendo casi los mismos diálogos, se ve completamente diferente en las dos versiones. En Abre los Ojos, Sofía era dibujada como una chica en principio sencilla y encantadora que se enamoraba del niño rico, pero que más tarde, al quedar éste desfigurado, mostraba ante él un auténtico desdén o peor aún, lástima y algo de repulsión. Sin embargo, en Vanilla Sky, su personaje se muestra en todo momento compasivo y enamorado, e incluso al final, el guión se empeña en dejar patente que Sofía nunca jamás se olvidó del amor del protagonista. Algo totalmente inverosímil. Y eso por no hablar del personaje principal,  y eso que a mí Eduardo Noriega nunca me ha terminado de convencer del todo como actor, ni si quiera en esa película, pero es que lo que hizo Tom Cruise con su César (en este caso David) sobrepasa lo ridículo. Como he leído en alguna crítica, la mejor definición sobre la interpretación de Tom Cruise en Vanilla Sky es la de "un payaso con careta": Siempre riendo, siempre mostrando lo simpático y carismático que es, siempre interpretándose a sí mismo. Ni tan siquiera el maquillaje está a la altura en Vanilla Sky ya que mientras Eduardo Noriega lucía un rostro totalmente desfigurado, Tom Cruise se limita a lucir una sonrisa torcida y una chepa algo incipiente. De nuevo, algo totalmente inverosímil e incomprensible. El resto de personajes secundarios, los encarnados por Fele Martínez (amigo del protagonista) y Chete Lera ( psicólogo de César) tampoco destacan en la versión americana, siendo representados por Jason Lee y Kurt Russell respectivamente, de nuevo, y como pasa con los otros personajes mencionados, éstos también se muestran mucho más benevolentes y edulcorados en Vanilla Sky.

Aunque sin duda alguna lo que más me desconcertó (era normal, por otra parte, que en el remake todo se volviera un terrón de azúcar con semejante título y con Tom Cruise de protagonista) fue el uso de la música. Porque, vamos a ver, ¿qué pintan los Beach Boys en las escenas más desgarradas de la película? Definitivamente Cameron Crowe, dando siempre ese aire popero a sus películas, también fue el director equivocado en esta ocasión.

Ni si quiera una de las escenas más recordadas de Abre los Ojos, que es aquella de la Gran Vía vacía en plena hora punta, es mejorada en su versión americana, con esa Quinta Avenida neoyorkina llena de luces y con Tom Cruise levantando los brazos al cielo. Pierde todo el encanto de la escena original.

Dijo Cameron Crowe, que él en ningún momento quiso hacer una copia exacta de la obra de Amenábar, si no que él quiso mostrar ante todo una historia de amor, cómo un hombre se da cuenta de sus equivocaciones, de su vanidad y es redimido por el amor. Vale, a mí me parece estupenda esta idea, pero entonces si no quieres mostrar la misma historia ¿por qué utilizar los mismos diálogos? ¿por qué repetir escenas exactamente iguales a las originales? Así, a mí el resultado conseguido, lo único que me parece, es una especie de caricatura de la película original, no una película distinta basada en el mismo argumento.

En definitiva, Vanilla Sky carece de todo lo bueno que tiene Abre los ojos lo que la hace estar tan por debajo de la obra española siendo pues, un producto más que fallido por mucha popularidad que alcanzase en su estreno, más creo yo por el morbo de la relación de aquel momento Cruz-Cruise que por su calidad como película.

martes, 12 de junio de 2012

SHAME


Título Original: Shame.
País: USA:
Director: Steve MacQueen.
Reparto: Michael Fassbender, Carey Mulligam, James Badge-Dale, Nicole Beharie.
Género: Drama.

Debe ser que no le he cogido aún el punto a este tipo de cine...Eso es lo que pensaba yo mientras transcurrían los escasos 99 minutos (los cuales me parecieron 99 horas) de la que ha sido considerada como la película más provocadora y perturbadora del año por gran parte de la crítica, e incluso tildada de Obra Maestra, por otros tantos. Además: Copa Volpi del Festival de Venecia y varias nominaciones al mejor intérprete para el actor de moda, Michael Fassbender y un sinfín de reconocimientos allá donde fue preestrenada. Yo, al igual que otros muchos, suelo ir un tanto contracorriente, a veces, en esto del Cine y más cuando casi toda la crítica respalda a una película de estas características y con un argumento de tales dimensiones dramáticas, suelo echarme a temblar, o más bien, suelo perder el interés en la misma. Eso me ha estado ocurriendo durante todo el año con esta cinta, hasta que el otro día, vi montones de copias suyas en las estanterías de un videoclub y debido a la poca oferta interesante que la acompañaba, decidí alquilarla. Craso error, porque me aburrió muchísimo.Y es que este tipo de cine,  ya digo, nunca ha sido del todo de mi agrado, un cine al que yo me suelo referir como "pon buenos actores y échate a dormir": Cine sin guión, cine sin historia, cine lento, cine repetitivo y supuestamente intenso e intelectual, pero que a mí, salvando dos o tres films de dichas características, me resulta vacío, falto de esencia, de vida.


Y es que la triste historia de Brandon (Michael Fassbender) un treintañero neoyorkino, atractivo, con un buen trabajo, un pisazo y un aparente nivel intelectual por encima de la media, pero que sin embargo, es adicto al sexo y a la consumición de pornografía, me ha resultado bastante simplona en su desarrollo. Por ejemplo, los primeros diez minutos de la película, consisten básicamente en la repetición de escenas: Brandon termina de tener sexo o con una amante casual o con una protituta, corre las cortinas, enciende el contestador a través del cual su hermana reclama su atención, se ve a Brandon viendo pornografía, o masturbándose en un baño público o en su casa, y ya. Así durante bastantes minutos. La historia no empieza a arrancar y a mostrar "algo diferente" hasta que no llega la inesperada visita de su hermana Sissy (Carey Mulligam). Después de ésto, la historia vuelve a decaer y a mostrarse plana de nuevo, la extraña y tormentosa relación entre los protagonistas no se muestra del todo clara, no se profundiza en nada, ni en el presente ni en el pasado de ambos ni por qué se comportan así entre ellos. Todo se queda en una sugerencia light, como si el director tuviera vergüenza (aludiendo al propio título de la película) en dejar claro que tipo de relación es la que une a los dos hermanos. Y no se trata de buscar el morbo fácil, se trata de que si decides contar una historia cruda, la cuentes, no hagas un simple boceto, lo rellenes con supuestas escenas de sexo provocador (¿de verdad que el sexo en sí mismo puede provocar a estas alturas en el cine?) y vendas la historia, como una elegante visión de una adicción, cuando en realidad, la sensación que da, es que no te has querido mojar de verdad y que no has contado nada.



A pesar de todo esto, hay escenas memorables en la película y partes de la misma que no están del todo mal. La escena del principio con la chica del metro me pareció muy erótica y sugerente y también me gustó la relación que el protagonista Brandon intenta iniciar con su compañera de trabajo, pero la cual se queda truncada al ver que no puede iniciar ningún tipo de relación sentimental, que la única forma que tiene para relacionarse con mujeres es a través del sexo, y cualquier vínculo emocional le desequilibra, estando totalmente fuera de su alcance.

En definitiva, Shame es una película demasiado discreta, donde están de más muchísimas escenas y todo se adereza con música de Bach para darle ese punto intelectual tan de moda en este tipo de obras. Y si hay algo a destacar, es la buena interpretación de ambos actores protagonistas, que se las apañan bastante bien en una película que parece estar construida sobre un boceto, más que sobre un guión.

 Mucho ruido y pocas nueces.



miércoles, 6 de junio de 2012

MI SEMANA CON MARILYN.



Título Original: My week with Marilyn.
País: Inglaterra.
Director: Simon Curtis.
Reparto: Michelle Williams, Kenneth Branagh, Eddie Redmayne, Judi Dench, Emma Watson, Julia Ormond, Dereck Jacobi.
Género: Biopic dramático.

Me ha dado fuerte estos días con el tema Marilyn Monroe, pensaréis y no está lejos de la verdad, pues como he dicho algunas veces es uno de mis iconos favoritos del cine y leo todo lo que encuentro sobre ella y procuro ver todo lo que realizan sobre su vida también. Ayer, paseándome por un videoclub de la zona, alquilé la película "Mi semana con Marilyn" un biopic light sobre su figura, centrándose en los días en que rodó la película "El príncipe y la corista" junto al actor británico Lawrence Olivier en Inglaterra, allá por el año 1956 y la relación que mantuvo con el tercer asistente del director, un joven y primerizo llamado Colin Clark el cual quedó embrujado por los encantos y la personalidad de la rubia de oro. La película está, por tanto, basada en el libro que el auténtico Colin Clark sacó a la luz  años más tarde, donde narraba cómo fue su efímero semiromance con la estrella.



De este film poco hay que señalar puesto que nada en él es muy reseñable, salvo por la actuación de una Michelle Williams magnífica, que encarna a la diva Marilyn de la mejor manera posible (si es que es posible encarnar a uno de los mayores iconos del siglo XX). Michelle no es Marilyn, of course, ni tiene ese brillo y ese carisma innato que fluía por todos los poros de la piel de nuestra Marilyn, pero hace una buena imitación de ella: copia sus gestos con delicadeza, su sensual caída de ojos, su risa franca e infantil, su porte tímido y a la vez sensual, intenta bailar como ella y moverse como ella. Creando una imitación bastante cercana a la original, con naturalidad.

He de reconocer que cuando me enteré que la actriz Michelle Williams había sido elegida para encarnar a Marilyn, me eché las manos en la cabeza. Nunca me ha gustado mucho esta actriz, ya que siempre me ha parecido un poco insípida y demasiado recatada, como acostumbra a aparecer en los diferentes eventos a los que asiste. Pero ahora reconozco que hizo un buen trabajo y que posiblemente haya sido la elección correcta, puesto que Michelle tiene ese halo de inocencia e ingenuidad que desprendía Marilyn y el aspecto físico es subsanado con un buen maquillaje y unos cuantos postizos y rellenos (dudo mucho que la auténtica Michelle tenga la generosa anatomía que luce encarnada en la Monroe). No creo que Scarlett Johansson (candidata al papel) hubiera sido una elección mejor, ya que a pesar de poseer de forma natutal un parecido con Marilyn mucho mayor, a ella la veo demasiado mujer fatal, demasiado agresiva para interpretar a un Marilyn llena de fragilidad y temor, como se encontraba durante su estancia en Inglaterra.



El resto de la película me dejó un poco fría. Me pareció demasiado plana y llena de tópicos. El rodaje de "El principe y la corista" fue literalmente un infierno. Marilyn, lejos del glamour hollywoodiense, tuvo que trasladarse a la gris Inglaterra para el rodaje. Su relación con su partenaire en el film, Lawrence Olivier (aquí encarnado por Kenneth Branagh) era más que tirante, insoportable. Olivier un consagrado actor británico no estaba dispuesto a consentir los desvaríos depresivos de la diva, su continuos olvidos de guión, su cotidiana tardanza ni tampoco soportaba la omnipresente y asfixiante presencia de Paula Strasberg, tutora de "El método Stanislavski" de Marilyn, que la acompañaba allá donde fuera y que para la actriz era algo así como una segunda madre. En la película, dicha relación entre ambos actores queda patente aunque se perfila a un Olivier mucho más suavizado y condescendiente con la diva de lo que fue en realidad. Los secundarios tampoco aportan gran cosa, puesto que sus personajes son meros satélites que giran en torno al personaje principal,  a pesar de contar con actrices de la talla de Judi Dench, la joven Emma Watson o Julia Ormond encarnando a la esposa de Olivier, la actriz Vivien Leigh (a qué miembro del casting se le ocurrió tal disparate?). Ni tampoco la historia de amor entre Monroe y Clark (Eddie Redmaine) sea para echar chispas, ya que es presentada de una forma algo irreal y edulcorada.



En fin, el resultado final no pasa de ser un ligero (y corto) biopic sobre la diva en uno de sus momentos más bajos en los que clichés como su adicción a los barbitúricos, su desde casi el inicio, fallido matrimonio con Arthur Miller, abortos naturales y fantasmas internos, acompañan a una Michelle Williams que se esfuerza de buena gana y valentía en hacer una buen interpretación, pero que  el conjunto tampoco aporta nada nuevo sobre la vida de la estrella, esa figura fascinante, llena de carisma, de luz y de sombras, que como ella misma se definió, era una persona triste, amargada, pero a la vez, risueña y llena de vida.

Para incondicionales.

Fotos Promocionales del Film: